Con la pólvora mojada
El Martínez Uribarri A se despidió de toda opción de escalar puestos en la tabla este sábado después de recibir una generosa goleada del Torres Villaroel A. La gran actuación del portero visitante y la confusión reinante en defensa y sustituciones fueron las claves de un resultado negativo quizás demasiado amplio.
Como bien comenté en la previa, este partido sería, si no el más importante de la temporada, sí el de esta liguilla, pues una victoria habría supuesto poder luchar por estar entre los tres primeros la última jornada. No fue así. Al equipo le condenaron viejos fantasmas: fallos atrás, imprecisión en el último pase arriba y anarquía en lo referente a las sustituciones cuando hay demasiados efectivos disponibles en el banquillo. Esas fueron, sin duda, las principales causas de la derrota y de que lleguemos al último partido contra Torres Villaroel B sin posibilidad más que de defender una digna aunque agridulce cuarta posición.
Esta vez la formación y alineación iniciales sí que fueron las adelantadas en la previa: un rombo formado por el capitán Víctor en la portería, Fraile de cierre, Nico y Josema en las alas y Jorge de pívot. La idea era desplegar un juego de toque y paredes, aprovechando la seguridad de Fraile, Nico y Pablo atrás y la verticalidad y velocidad de hombres como Jorge, Josema o Staels en la zona ofensiva.
Empezó, pues, el partido con un Uribarri que quería coger las riendas cuanto antes a base de posesión y pases, aunque la primera ocasión sería para el Torres A, un tiro desde el flanco derecho que repelería Víctor, a quien obligaron a estirarse desde muy pronto. Ya avisaban de que no eran mancos a la hora de crear peligro. Prácticamente toda la primera parte fue de dominio local, pero estéril. La ocasión más clara la tendría Jorge tras recoger un rechace propiciado por un mal bloqueo del portero del Torres; la precipitación no permitió que la jugada llegara a más, y sí que el 0-0 siguiera comandando el marcador. El Uribarri creaba juego y se acercaba al área rival, pero cuando nuestros tiros no eran rechazados por su portero o por su defensa, las imprecisiones en el último pase condenaban al equipo a no marcar y a recibir peligrosas contras. Fue así como llegaría el primer tanto. Una contra bien enlazada, en la que un pase raso a la frontal chocaría fortuitamente con la pierna de Fraile -que estaba bajando a toda prisa-, quien marcaría en propia puerta después de que el rechace saliera raso y fuerte hacia la portería de un Víctor que para nada se lo esperaba. 1-0. El partido siguió igual, con el Uribarri intentando crear y perdiendo enteros por culpa de cambios mal realizados y con el Torres más relajado, ahorrando fuerzas, pidiendo tiempo muerto -pues eran solamente cinco jugadores- y esperando pacientemente al descanso, que llegaría sin que el color del encuentro variase de tonalidad.
DESCANSO. Charla técnica y motivadora antes de afrontar una segunda parte en la que debíamos ponerle la guinda al control que estábamos ejerciendo del partido. Nada más lejos de la realidad.
La segunda parte comenzó. Más de lo mismo, aunque esta vez el control local era ya más tímido, y nuestras ansias por llegar arriba y marcar dejaron espacios atrás que aumentaban el peligro en sus contras y transiciones rápidas. El segundo gol, sin embargo, llegaría de jugada individual: uno de los jugadores de más calidad del Torres recogió un balón en la banda, y con increíble facilidad o fortuna se zafó de Staels y de Fraile en dos ocasiones para llegar a la frontal y empalar el balón para llevarlo al fondo de las mallas frente a un Víctor que no pudo más que hacer la estatua y ver como el 2-0 se imponía.
Pero el Uribarri no se amilanó, y siguió erre que erre intentando marcar un gol que nos daría las para pensar en la remontada. Jorge volvería a tener una clara oportunidad, así como Josema, pero como bien se dijo después: "podríamos haber estado jugando horas, que no habríamos marcado". La pelota no quería entrar, y el Torres tampoco se quedaba atrás. Víctor tuvo trabajo en un mano a mano que despejó con acierto y que nos recordaba que el peligro estaba ahí. Y vaya que si estaba. El tercer gol en contra llegó de la forma más inesperada: un tiro a puerta a media altura aparentemente sencillo para Víctor se convertiría en veneno puro cuando fue desviado por un mal rechace fe Fraile, que lo enviaría a la mismísima escuadra. Inalcanzable. 3-0.
Después de esto el equipo se apagó. Intentábamos llegar con todo, pero nuestra pólvora seguía mojada y los espacios que cedíamos atrás ya eran más que evidentes. Así vendría el cuarto y definitivo, en una contra, un dos contra uno que nos pilló desprevenidos y que supondría el broche final para una derrota dolorosa pero, al fin y al cabo, merecida. 4-0. Podría haber sido mayor la desventaja gracias a un tiro alto que obligó a Víctor a hacer una palomita, pero el partido finalmente moriría con ese resultado.
Un mal partido, sin duda, en el que se volvió a ratificar que en cuanto se nos planta un equipo ya no bueno, sino meramente decente delante, los viejos fantasmas aparecen y acaban condenándonos. Ya sólo queda ir a por la victoria en el, esta vez sí, último partido de la temporada (mañana tendréis la previa), y así decir adiós a esta etapa de la forma más dulce posible.
¡AUPA URIBARRI!
LO MEJOR: El control que, aún siendo estéril, fue importante para demostrarnos que, cuando queremos, podemos dominar un partido. Con un poco más de acierto...
LO PEOR: Ya lo he puesto arriba como claves de la derrota: fallos atrás, imprecisiones en el último pase y sustituciones sin criterio. Viejos fantasmas que condicionaron el partido hasta el final 0-4.
MARTINEZ URIBARRI (1)
Convocatoria
Víctor, Fraile, Pablo, Nico, Staels, Josema, Jorge, López, Gómez
Bajas
Ninguna
Alineación titular
Víctor (p. C.), Fraile, Nico, Josema, Jorge
GOLES
0-1. Primera parte. Fraile (p.p.)
0-2. Segunda parte.
0-3. Segunda parte.
0-4. Segunda parte.
0-2. Segunda parte.
0-3. Segunda parte.
0-4. Segunda parte.
INCIDENCIAS
Partido disputado en la pista de fútbol sala La Salud. Mañana fría y seca.
NOTAS
Víctor (2). Poco más pudo hacer en ninguno de los cuatro goles. Aparte de eso, no tuvo excesivo trabajo, solamente algún que otro arreón puntual del Torres que solventó con acierto.
Fraile (1). Sin duda, no tuvo su mañana. Marcó el primer gol en propia puerta, se vio superado por su "9" en el segundo y rozó el balón para meterlo en la portería en el tercero. Se marchó desquiciado.
Pablo (2). En un partido complicado de llevar, fue uno de los artífices de que el equipo mantuviera el control en momentos de confusión. Buen trabajo atrás.
Nico (2). No lo hizo mal, pero tampoco destacó. Le cedió las posiciones más atrasadas a Fraile y Staels, subiendo él un poco más. Se echó de menos su seguridad atrás.
Staels (2). Después de unos partidos anteriores flojos, recuperó su forma e hizo un partido bastante bueno. Esta vez no se la jugó atrás e intentó combinar para llegar arriba.
Josema (1). Llevó peligro y velocidad arriba, pero falló en el último pase y no remató la faena en ninguna jugada. Combinó bien con Jorge, pero sin éxito.
Jorge (1). Gris, como el equipo en general. Su gran racha goleadora se vio truncada por las imprecisiones ofensivas, el acierto de su portero y la imposibilidad de jugar más por las (¿necesarias?) rotaciones.
Josema (1). Llevó peligro y velocidad arriba, pero falló en el último pase y no remató la faena en ninguna jugada. Combinó bien con Jorge, pero sin éxito.
Jorge (1). Gris, como el equipo en general. Su gran racha goleadora se vio truncada por las imprecisiones ofensivas, el acierto de su portero y la imposibilidad de jugar más por las (¿necesarias?) rotaciones.
López (1). Salió como recambio de López, e hizo una buena labor en el centro del campo como recuperador. La velocidad y la pegada no son sus fuertes, y eso le volvió a pasar factura.
Gómez (0). Muy flojo. Al margen de las directrices tácticas, salió al terreno de juego como si la cosa no fuera con él, intentando tiros y jugadas individuales inútiles. Le faltó aprovechar mejor su desborde.
Gómez (0). Muy flojo. Al margen de las directrices tácticas, salió al terreno de juego como si la cosa no fuera con él, intentando tiros y jugadas individuales inútiles. Le faltó aprovechar mejor su desborde.
EL RIVAL Torres Villaroel A (2)
Cedió el control del partido al Uribarri, y no le salió del todo mal. Aún pasando algún apuro que otro atrás, pronto descubrieron que podían hacer daño a la contra, y sin hacer mucho ruido, los fallos tácticos y fortuitos del Uribarri atrás les hizo encontrarse con un 0-4 final; un premio quizás demasiado grande para un equipo que supo jugar sus cartas.
EL ÁRBITRO (3)
Muy bien. Una actuación arbitral que no dio mucho que hablar en el pospartido. No fue un partido duro, ni mucho menos, y la polémica no apareció en los cuarenta minutos.
3:
No hay comentarios:
Publicar un comentario